Copias de seguridad

No se trata sólo de unos cuantos bytes. No es exclusivamente información sensible de nuestro trabajo o empresa. En un momento en el que un alto porcentaje de nuestra vida social y profesional, de nuestro ocio, estudios y hasta los recuerdos se almacenan en soporte digital resulta imprescindible, cada vez más contar con un eficiente sistema de copias de seguridad en nuestro ámbito personal y especialmente en nuestras empresas.

La automatización es la clave

Por muy bueno, seguro y barato que resulte un sistema de copias de seguridad, si  a la hora de la verdad la eficacia real del backup va a depender de que nos acordemos realizar manualmente alguna operación periódica como volcar datos a un disco duro externo, hacer un respaldo en cd o dvd o cambiar una cinta de datos, nunca estaremos seguros de tener nuestros datos a salvo en caso de una catástrofe digital. Una característica principal que ha de tener un sistema de copias de seguridad es que se realicen los respaldos de forma automatizada y periódica sin que, una vez configurado, requiera intervención manual humana… porque seamos sinceros: la mayoría de las veces, dejaremos la copia de seguridad para mañana. Un claro ejemplo de esto ocurre con las opciones de copias de seguridad que incluyen muchos programas de gestión: nos ofrecen la posibilidad, mediante una opción del menú, de realizar una copia de seguridad en una carpeta de un dispositivo local o externo de las bases de datos que utiliza el programa. Pero, en la mayoría de los casos se trata de una opción que debemos ejecutar manualmente.

Seguimiento y verificación de las copias de seguridad

Por otra parte, la completa automatización puede llevarnos a cierto descuido y olvido. Es importante que periódicamente verifiquemos que las copias de seguridad automatizadas se están efectuando correctamente y que los dispositivos están almacenando backups recuperables de los datos que necesitamos. Sería  nefasto comprobar cuando más lo necesitamos que el respaldo de backup en el que confiábamos no se estaba haciendo correctamente porque el programa no se había configurado bien y al no borrar las versiones antiguas nos habíamos quedado sin espacio en el soporte de respaldo.


Redundancia: cuantos más respaldos mejor

Es otra regla básica, cuanto mayor sea el número de respaldos de nuestras copias de seguridad con el que contemos mayor probabilidad tendremos de que siempre tengamos nuestros datos a salvo de cualquier fallo informático, virus, sabotaje o incluso situaciones más comunes de lo que puede parecer como inundaciones, incendios o robo. En estos últimos casos es especialmente interesante considerar la posibilidad de mantener dispersas geográficamente estas copias de seguridad.


Copias de seguridad on line

El aumento progresivo de la disponibilidad de ancho de banda que hemos ido experimentando y el abaratamiento del almacenamiento on line han propiciado la aparición de un buen número de sistemas de copias de seguridad on line y unidades de disco duro virtual en los que podemos almacenar nuestros backups y tenerlos siempre disponibles en cualquier parte del mundo donde dispongamos de conexión a Internet. La mayor parte de estos servicios nos ofrecen facilidades para probar sus sistemas de copias de seguridad on line y discos duros virtuales dándonos una cuenta de menor capacidad o período gratuito en las cuentas estándar.

Separar la paja del trigo o qué datos son realmente valiosos y debemos esforzarnos en conservar

Uno de los puntos críticos a la hora de implantar un sistema de copias de seguridad es el espacio: a pesar de la drástica reducción del coste por giga de almacenamiento todavía sigue siendo un punto clave. Además si nuestro sistema de respaldo de backup es mediante el envío de los datos sensibles a servidores remotos resulta vital hacer copias de seguridad exclusivamente del material importante y no perder ancho de banda enviando información no relevante. En cualquier caso cuantos menos datos haya que almacenar más respaldos podemos permitirnos tener dándole mayor redundancia y, por tanto, seguridad a nuestro sistema de copias de seguridad. Una buena práctica a la hora de separar archivos importantes de los que no lo son consiste en establecer una clara distinción en nuestro sistema de almacenamiento local de lo que son programas de datos. No merece la pena hacer copias de seguridad de programas que podemos volver a instalar en cualquier momento. Y, dentro de los datos, hay que establecer prioridades: no es lo mismo el texto de nuestra tesis que la versión mp3 de un cd de nuestro grupo favorito. Si perdemos la tesis será un gran desastre mientras que los archivos mp3 podremos volver a ripearlos o descargarlos. De esta forma resulta especialmente útil establecer un sistema de discos duros distintos o particiones y destinar, por ejemplo, una unidad o partición para el sistema y programas, otra para nuestros documentos y datos importantes únicos e irrecuperables y una tercera unidad o partición para los datos que acumulamos pero que con mayor o menor esfuerzo podríamos volver a recuperar.

Imágenes de seguridad

Si bien los datos son lo realmente importantes hay que reconocer que tener una red o un equipo perfectamente configurado con el sistema operativo, programas, extensiones, plugins, tipografías, perfiles, cuentas de correo... Por eso también es una solución más que útil, especialmente si hemos seguido el consejo de destinar una unidad o partición exclusivamente a sistema operativo y programas, realizar una imagen de seguridad de la unidad de sistema. Hay muchos programas como el Ghost que nos permiten realizar estas imágenes que consiste en un archivo comprimido que contiene una copia exacta de la unidad.